miércoles, 11 de enero de 2012

Ex Cine Aconcagua más lejos de ser recuperado

Hacia fines de 2011, la Legislatura porteña votó por unanimidad la expropiación del inmueble para su puesta en valor. Ahora el Jefe de Gobierno vetó la medida.

El veto se le ha hecho costumbre a Mauricio Macri y el año 2012 parece no ser la excepción. Esta vez la víctima fue el ex cine Aconcagua, ubicado en Mosconi 3360, cuyo proyecto de expropiación y puesta en valor había sido votado por unanimidad en la Legislatura a fines de 2011 y que fue rápidamente rechazado por el Jefe de Gobierno. El mandatario justificó su decisión en que no es económicamente viable y en que ya existen centros culturales del Gobierno de la Ciudad en la Comuna 11.
Paula Insaurralde, titular de la Asociación Civil Aconcagua, sostuvo que “es tristísimo vulnerar de esta manera la voluntad popular, todos los del PRO acompañaron el proyecto, y no pasó un mes de la sanción que decide vetarla. No encuentro explicación lógica.” Según contó, mantuvieron numerosas reuniones el año pasado con representantes de Cultura, incluso con el ministro Hernán Lombardi en mayo, quienes les hicieron mención de la escasez de oferta cultural en los barrios implicados.
Sin embargo, Macri justifica el veto en que el inmueble “se encuentra ubicado en la Comuna 11, donde ya existen centros culturales dependientes del gobierno de la Ciudad”, y que “se estima conveniente priorizar la creación de centros culturales en otras zonas de la Ciudad, donde el acceso a los bienes y servicios culturales son menos cercanos a los vecinos”. Insaurralde respondió que “los demás espacios culturales que menciona son inexistentes, nos encantaría que el jefe de gobierno nos digan dónde están”. En cuanto al valor monetario, el Banco Ciudad había tasado el lugar en poco menos de un millón de dólares, un monto “irrisorio” para el presupuesto de la Ciudad, según los vecinos.
El cine Aconcagua supo ser el faro cultural para los barrios de Pueyrredón y Devoto. Tenía capacidad para 1200 personas, que llenaban la sala hasta tres veces por día, sin nada que envidiarle a las de calle Lavalle. Luego de vaivenes cerró en 1996, medio siglo después de su creación, y fue alquilado a la iglesia Universal hasta fines de 2009. En febrero de 2010, jóvenes y jubilados crearon un grupo en Facebook para recuperarlo, cansados del “abandono” y de encontrar a la montaña cinéfila “vacía y sin destino aparente”. Para recuperarlo llegaron a recolectar más de 10 mil firmas.
José Luis Alesina, nieto del fundador del cine, comentó que el proyecto busca “crear un centro cultural que abarque a todas las expresiones artísticas y gestionado a través de la Asociación Civil, donde el vecino sea protagonista y decida qué talleres necesita para su barrio, y no que sea dirigido como un anexo por el Teatro San Martín”, en referencia al Teatro 25 de Mayo. Sin embargo, a pesar que el 4 de abril de 2011 logró tener catalogación estructural “en razón de sus valores urbanísticos, arquitectónicos e históricostestimoniales”, la reactivación del cine Aconcagua sigue sin ser prioridad para el gobierno porteño abarque a todas las expresiones artísticas y gestionado a través de la Asociación Civil, donde el vecino sea protagonista y decida qué talleres necesita para su barrio, y no que sea dirigido como un anexo por el Teatro San Martín”, en referencia al Teatro 25 de Mayo. Sin embargo, a pesar que el 4 de abril de 2011 logró tener catalogación estructural “en razón de sus valores urbanísticos, arquitectónicos e históricostestimoniales”, la reactivación del cine Aconcagua sigue sin ser prioridad para el gobierno porteño. Ex cine Aconcagua En 2010, jóvenes y jubilados crearon un grupo en Facebook para rescatarlo. Un punto de encuentro” En el último par de años, fueron varios los ciudadanos de distintas zonas de la Capital que emprendieron el largo camino de la recuperación de históricos cines barriales que cayeron en el olvido: Taricco, de La Paternal; Gran Rivadavia, de Floresta; Pueyrredón, de Flores; Cumbre, de Saavedra; y El Plata, de Mataderos.
El Aconcagua fue creado en 1945 por José Patti, inmigrante italiano dedicado a la construcción. “Tenía que ser al barrio lo que era el Aconcagua a la cordillera de los Andes, el más grande, majestuoso, imponente”, recordó su nieto, José Luis Alesina. Tenía 1200 butacas de cuero, telón rojo y pisos de parquet, calefacción, escaleras de mármol, barandas de bronce y arcada rodeando la pantalla. Alesina destacó que “era un punto de encuentro para todos. Los sábados vivíamos ahí dentro, le daba trabajo a la gente, a la pizzería de al lado, al kiosco de la esquina, dinamizaba a todo el barrio. Y se ve esa falta para una zona donde vivimos 300 mil personas. Además, hoy los cines están muy caros y uno de barrio es más accesible, no tenés que irte lejos.”

Fuente: www.seccionpolitica.com.ar, martes 10 de enero de 2012