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jueves, 8 de septiembre de 2011

García Caffi deberá reincorporar trabajador despedido

La justicia Nacional Laboral resolvió ordenar la reincorporación de uno de los trabajadores cesanteados días atrás por una resolución del director del Teatro Colón, Pedro Pablo García Caffi. En el fallo se destaca que la cesantía se habría dispuesto mientras el trabajador “estaba amparado por la garantía de inmunidad gremial”.

La jueza Yolanda Scheidegger, a cargo del Juzgado Nacional Laboral Nº 28, resolvió ordenar al Gobierno de la Ciudad y al director del Ente Autárquico Teatro Colón, Pedro Pablo García Caffi, que reincorpore a Carlos Fernández –uno de los 8 trabajadores cesanteados días atrás- “en las mismas condiciones que ostentaba al momento de disponerse el cese, con el consiguiente cobro de haberes, hasta que exista sentencia definitiva con relación a la cuestión de fondo”.

En el fallo al que tuvo acceso NU, la magistrada sostiene que “los argumentos expuestos (por el trabajador)” para que se haga lugar al pedido de reincorporación como medida cautelar “son plenamente aplicables”, y que “acreditan verosímilmente, prima facie, que el accionante ostentaría la calidad gremial invocada” por lo que habría sido objeto de una medida de cesantía durante el lapso en que habría estado amparado por la garantía de inmunidad gremial, sin haber la empleadora acudido al expediente de la previa exclusión de tutela.

“Este nuevo triunfo de los trabajadores del Colón, no sólo pone de manifiesto la irracional, ilegal y persecutoria actitud que sistemáticamente despliega el director general del EATC, García Caffi, contra los trabajadores, sino señala una vez más los límites precisos y absolutamente justos, que le sigue marcando la Justicia a este funcionario”, expresaron los trabajadores del Colón en un comunicado de prensa.

Y, tras agradecer al equipo jurídico de ATE-Capital, adelantaron su confianza en que la justicia nacional laboral continuará fallando en este mismo sentido ordenando la reincorporación de la totalidad de los delegados de ATE cesanteados.

“Macri y Caffi aprenderán la dura lección, de que no hay porcentaje electoral que garantice la impunidad, el abuso y el acoso. Compañeros, afortunadamente la dictadura terminó hace más de 28 años y hoy vivimos en democracia. Pero a esta democracia hay que cuidarla y defenderla todos los días. Los derechos de los trabajadores se pueden defender desde lo gremial, lo político y lo jurídico. La dignidad la defendemos cada uno y todos en conjunto”, concluyeron.

Fuente: noticiasurbanas.com, viernes 9 de septiembre de 2011

domingo, 15 de mayo de 2011

Teatro Colón: de la reinauguración glamorosa a la gestión sin rumbo

Tras su reapertura, el coliseo nacional sigue sin poder entrar en pleno funcionamiento. Menos oferta, entradas mucho más caras y problemas serios con las obras 
 
Acasi un año de la fastuosa reinauguración del Teatro Colón, la que fue pensado como una de las joyas de la administración macrista, se encuentra encerrada en su propio laberinto. Obras claves de remodelación pendientes, tercerizaciones cada vez más extendidas, una caída en los títulos estrenados por temporada que según algunas estimaciones alcanza el 33 por ciento, la suba de los precios de las entradas que hasta superan el 700 por ciento, y un conflicto gremial latente que agudizan un clima de extrema tensión, configuran un presente preocupante. Se invirtieron 348 millones de pesos en refacciones, 226 más de los calculados inicialmente, y el presupuesto para 2011 es de 185 millones. Pero la gestión de Pedro Pablo García Caffi eludió convocar a un debate sobre cómo debería ser un Teatro Colón abierto a todos los porteños y al mismo tiempo se muestra impotente para hacer funcionar el propio modelo que impulsa.
Los trabajadores del Teatro Colón denuncian políticas de vaciamiento y achicamiento sistemáticos. Las obras todavía pendientes en los subsuelos –donde se encuentran las salas de ensayo y talleres– imponen graves problemas operativos y estimulan contrataciones más costosas por afuera del teatro. La brutal suba en el valor de las entradas, que en algunos casos treparon un 738 por ciento desde noviembre de 2006 al año pasado, parecen confirman que desde la dirección del teatro se trabaja para un Colón más chico y cada vez más expulsivo. Para los trabajadores la primera señal de estas políticas de achicamiento fueron los anuncios de reducción de personal. La gestión de García Caffi intentó remover del teatro a más de 450 trabajadores. La resistencia de los gremios logró menguar el impacto, pero no detenerlo. Finalmente, los sectores de mayordomía, venta de entradas y toda el área de seguridad fueron tercerizados. No son los únicos.
Máximo Parpagnoli, delegado general de los trabajadores del teatro, sostiene que el modelo de García Caffi es soberbio y elitista. “Vinieron a imponer ajuste, tercerización y exclusión. Quisieron llevarse a todos los trabajadores puestos y como no lo lograron apostaron a una política de persecución a toda la delegación gremial y a todas aquellas personas que de alguna forma se oponen a este proyecto de achique. Somos víctimas de sumarios, suspensiones, no pago de salarios y una demanda por 55 millones de pesos contra ocho trabajadores por ejercer el derecho a huelga. Que un Estado, en este caso el porteño, demande a trabajadores es inédito en la historia de la Argentina y seguramente en el mundo. Desde hace un mes suspendimos las medidas de fuerza y trabajamos con normalidad para no agudizar el conflicto. Pero no recibimos respuestas a nuestros reclamos. Pedimos que revoquen los 25 sumarios, desistan de la demanda y nos hagan una propuesta salarial seria para no seguir cobrando la mitad o menos que en otros teatros públicos del país. No queremos confrontar, pero nos preocupa que seamos víctimas de nuevas provocaciones. Ante ese escenario, volveríamos a las medidas de fuerza para defender nuestros derechos”.
Las enormes dificultades de la administración de García Caffi también impactan la programación. La cantidad de óperas que se estrenan por año constituye el termómetro ideal para medir la actividad de un teatro como el Colón. En el 2006, la última temporada completa antes del cierre para las obras de refacción, se presentaron nueve títulos. Para este año hay programados sólo seis –que se ajustan a los estándares históricos del teatro–, lo que constituye una caída del 33 por ciento. Algunos especialistas también señalan que además de la disminución en la cantidad de óperas se verifica una mala selección de títulos en relación a los recursos económicos y humanos que se disponen.
Diego Fischerman es uno de los críticos de música más prestigiosos del país. Fischerman caracteriza a la gestión macrista en el Teatro Colón como de un “resultadismo sin resultados”. Y agrega: “Antes que nada se busca vender abonos y se apuesta al marketing con alguna figura internacional. Pero la brutal suba en las entradas, que tuvo más impacto en las de menor precio, termina configurando un espacio para un nicho cada vez más pequeño. El Colón es sostenido por todos los porteños y, desde mi punto de vista, debería devolvernos más. Pero no se ha generado hasta el momento ninguna política seria para seducir a otros sectores de la sociedad. Hace muy poco al Bafici fueron 500 mil espectadores. Existe una avidez cultural muy grande: definitivamente hay que tenderle puentes. Incluso se deberían generar programas con descuentos para estudiantes de música y otros sectores, algo que se hace en todo el mundo –incluso en instituciones privadas– y García Caffi no practica. El Bicentenario y la reapertura ofrecieron una oportunidad única para debatir qué puede aportar el Colón en el siglo XXI. Desgraciadamente, se eludió todo debate y se apostó a un proyecto conservador que se autogenera enormes dificultades para funcionar”.
Ausencias recurrentes. En la Comisión de Cultura de la Legislatura porteña la preocupación es mucha. García Caffi fue invitado para que diera explicaciones sobre el funcionamiento del teatro, pero repetidamente eludió las convocatorias. El oficialismo porteño mira para el otro lado y desde distintos espacios de la oposición coinciden en los importantes perjuicios que le generan a los vecinos la gestión del macrismo en el Teatro Colón. El diputado Raúl Puy (Diálogo por Buenos Aires), titular de la comisión, hace hincapié en que “trajeron a Plácido Domingo por un dinero muy importante, pero resulta que tenían un conflicto con los músicos y dicen que no les pueden actualizar sus sueldos para que, por lo menos, no queden tan postergados en relación con otros teatros de nuestro país. Está muy bien que llegue Plácido Domingo, pero en estas condiciones resultó un verdadero papelón y una postal exacta de la calidad de esta gestión”.
La diputada Rocío Sánchez Andía (Coalición Cívica) apunta a la falta de transparencia en las obras de refacción. “Se demoró mucho, hubo marchas y contramarchas, e incluso muchos consideran que el cambio del piso de la sala no era necesario. Paralelamente, los subsuelos siguen abandonados y son el motor del teatro porque dan lugar a las salas de ensayo y los talleres. El año pasado hubo una reinauguración y muchos hablan de un Teatro Colón recuperado, pero eso no es cierto”. La legisladora Silvina Pedreira (PJ) coincide: “Se invirtió mucho para recomponer lo estético. Pero se dejó de lado mucho de lo funcional y ante todo un proyecto para que el Teatro Colón llegue a muchos más porteños. Hoy tenemos un teatro con menos trabajadores, menos actividad y para menos personas”.
Para la diputada Gabriela Alegre (Encuentro popular para la Victoria), el gran problema es que Mauricio Macri y García Caffi entienden al Colón como una unidad de negocios cuya razón de ser es recaudar. “Pero tampoco logran que sea superavitario porque ningún teatro de estas características lo es. Creen que recortando trabajadores y obras, y subiendo los precios de las entradas caminan hacia una mejor gestión. Pero esa es una política de almacenero”, subraya Alegre. La diputada también considera que desde la dirección se busca estimular los conflictos para que el teatro, finalmente, funcione lo menos posible: “La persecución a los trabajadores fue muy dura. Con amenazas de todo tipo, descuentos de sueldo, sumarios y hasta un juicio millonario. Pero también resultó muy significativo que se levantaran las funciones del ballet porque había una queja por parte de los bailarines por el estado del escenario. La responsabilidad de mantener el teatro abierto y funcionando no puede ser trasladada a los trabajadores. Es una responsabilidad que tiene el director. Los conflictos, su no solución y el levantamiento de funciones hablan de la visión que tienen de la cultura y de lo público las autoridades del Colón y el gobierno de Macri”.
Ayer, Mauricio Macri hizo oficial su abandono de la carrera presidencial y confirmó que pretende ser reelecto como jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras tanto, los trabajadores siguen en vilo y los vecinos merecen un proyecto que privilegie la producción nacional, la identidad cultural y políticas inclusivas. A casi un año de su reapertura, el Teatro Colón sigue divorciado de la gran mayoría de los porteños.

Fuente: Miradas al sur

viernes, 1 de abril de 2011

Mauricio Macri despidió a 41 músicos del Colón

No pasó una semana de la partida de Plácido Domingo que el gobierno macrista decidió vengarse por las medidas de protesta de los músicos de la Orquesta: echó a los trabajadores por reclamar por sus derechos laborales. El director del teatro criticó al tenor español.

 

El gobierno porteño de Mauricio Macri pensaba despedir a los delegados que habían impulsado las medidas de fuerza por reivindicaciones salariales y laborales, lo que finalmente impidió que Plácido Domingo cantara en el Teatro Colón.

La "sugerencia" era del procurador de la Ciudad, Ramiro Moner Sanz, y había sido tomada unas tres semanas atrás. Pero la presencia del tenor, que se solidarizó taxativamente con los músicos y su protesta, retrasó la medida que, con el español en Buenos Aires y la mirada del mundo cultural en esta ciudad, podía provocar un escándalo internacional.

Pero no pasó una semana de la partida de Domingo que Macri y su gobierno actuaron como buenos patrones que son: no sólo echaron a los delegados sino a 41 músicos de la Orquesta Estable del Tteatro Colón, según denunció esta mañana el abogado de los trabajadores, Sebastián Alanís.

El representante legal de los músicos indicó que "lo llamativo es que todas estas decisiones aparecen después de que la orquesta había dado una señal importante para recomponer la relación", con la decisión de acompañar al tenor Plácido Domingo en el multitudinario concierto ofrecido en el Obelisco el pasado 24 de marzo.

"Lamentablemente, pensábamos que nos estábamos acercando (para lograr una solución al conflicto), pero evidentemente el gobierno vuelve a mostrar su arbitrariedad y vuelve a alejar esa solución", sostuvo Alanís.

Por su parte, Andrés Ibarra, secretario de Recursos Humanos del gobierno porteño, prefirió utilizar un eufemismo para calificar los despidos masivos en la Orquesta Estable: "No se trató de despidos sino de la recisión de contratos".

En el mismo sentido habló el director del Colón, Pedro García Caffi, quien también habló de que "no se ha continuado con los contratos de 40 músicos. Esos no son despidos". Además, esta mañana, en declaraciones a C5N, dijo sentirse "sorprendido" por el apoyo de Plácido Domingo a los músicos y lo criticó por "hacer declaraciones en conferencia de prensa, apoyando a estos músicos, sin tener noción de lo que pasaba".

lunes, 31 de enero de 2011

Demandan por $ 11 millones a los trabajadores del Colón

La presentación ya fue realizada ante la justicia. Además, piden la inhibición general de bienes por el “daño económico” causado supuestamente por el levantamiento de la Temporada.  El gobierno de Macri demanda ademas 11 millones por "daños futuros"
 
El martes, concluida la feria judicial, el gobierno porteño perseguirá con una demanda contra un grupo de trabajadores del Teatro Colón, un inédito pago en concepto de indemnización por una suma que alcanza los $ 11 millones. Es fruto de un supuesto daño económico sufrido por haber tenido que levantar la temporada 2010 ante los conflictos laborales que se sucedieron luego de la reapertura de la sala principal. A este monto sumaron otros $ 44 millones en concepto “de daños futuros y potenciales”. La causa caratulada  “Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires c/Benitez Susana Ines y Otros”, estará a cargo del juez Osvaldo Otheguy, del Juzgado porteño en lo Contencioso Administrativo y Tributario Nº 8.
Lejos de haber solucionado el conflicto en el seno de la que fuera la máxima casa de ópera de Sudamérica, el 17 de enero (tres días antes de la conferencia de prensa que diera el director general, Pedro Pablo García Caffi, para anunciar que había llegado a un acuerdo con Sutecba, uno de los gremios del teatro) el gobierno porteño inició la inusual demanda contra un grupo de trabajadores, entre los que están Maximo Parpagnoli, Susana Benitez, Pastor Mora, Carlos Fernandez, Patricia Perez, entre otros. Varios de ellos son quienes iniciaron juicios contra el Ente Autárquico Teatro Colón por el tema de la afectación del patrimonio cultural y frente al intento del director general de despedir alrededor de 400 empleados del Teatro. Algunos son además delegados de los trabajadores que representan al otro gremio –ATE Capital– mayoritario en la asamblea de trabajadores del Colón.
En esa presentación judicial, el gobierno de Mauricio Macri solicitó además que se disponga “la inhibición general de bienes –embargo– de los trabajadores del máximo coliseo”, a lo que agrega que “se ordene al personal  no interferir en el normal funcionamiento del Teatro para la Temporada 2011” que tiene previsto comenzar sus funciones al público el 29 de marzo. Todo ello, según se sostiene, con el fin primordial de  evitar el agravamiento del daño por parte del deudor y, a su vez, “custodiar el desarrollo de la temporada artística”.
 “La causa del gobierno contra sus propios trabajadores es un acto de gravedad institucional. Dado que aquí el gobierno de Macri ha omitido que el Estado no es una empresa privada, no persigue fines económicos, sino por el contrario un interés superior, que en caso se presenta en garantizar y preservar la actividad cultural. No debe omitirse que las personas demandadas se encontraban ejerciendo un derecho constitucional a huelga, conjuntamente con más de 500 personas en el marco de una asamblea. Me pregunto por qué Macri y García Caffi pretenden provocar un grave daño económico tan solo a un grupo. Creo que persiguen generar el temor sobre la totalidad de los trabajadores, a partir de la destrucción del patrimonio económico de un grupo de familias de trabajadores. ¿A quién se le puede ocurrir que un músico del Teatro Colón pueda afrontar los costos de esta demanda millonaria?”, señaló Sebastián Alanís, uno de los abogados que defienden a los trabajadores. <

viernes, 21 de enero de 2011

Teatro Colón: un “acuerdo” que no fue | Tiempo Argentino

El director García Caffi lo anunció en conferencia de prensa, pero los trabajadores aseguraron que no tiene validez jurídica.
El gobierno porteño presentó ayer a la prensa un supuesto acuerdo para solucionar el conflicto con los trabajadores del Teatro Colón, aunque los empleados rechazaron este documento al considerar que carece de “validez jurídica por haber sido firmado a puertas cerradas con un gremio (SUTECBA) que no tiene representación en la Asamblea de los Trabajadores del Teatro”.
El director general del máximo coliseo de la ciudad, Pedro Pablo García Caffi, presentó ayer un acuerdo al que llegó con el sindicato que agrupa a los empleados administrativos. Este gremio, que dirigen Amadeo Genta y Patricio Datarmini es, en el marco del Colón, minoritario. Por el contrario, es ATE el gremio que tiene preponderancia, y que ha rechazado la propuesta, por desconocerla.
García Caffi organizó en la tarde de ayer una conferencia de prensa junto al secretario de Recursos Humanos del gobierno porteño, Andrés Ibarra, en el microcine de la sede gubernamental. Caffi, titular del Ente Autárquico Teatro Colón, se manifestó “optimista por un acuerdo” al que, dijo, la dirección del primer coliseo había llegado con el personal para “asegurar la temporada 2011”.
Ante la insistencia del periodismo por precisiones, García Caffi cifró en 925 la cantidad de trabajadores del Colón y comparó ese número con el de quienes calificó de “puñado de activistas, que se levantan de la mesa cuando no están de acuerdo”.
“No sé por qué García Caffi garantiza la temporada cuando la mayoría de los trabajadores del teatro desconoce este supuesto acuerdo, del que no se dieron mayores detalles y al que no fuimos convocados para una mesa de diálogo”, dijo Maximo Parpagnoli, delegado de ATE dentro del teatro.
Consultado sobre la cifra que daba marco al acuerdo, García Caffi reconoció que se reduce a la “promesa de revisar escalafones de la masa laboral”, a cambio de una “paz social”.
Parpagnoli agregó que el acuerdo “carece de validez jurídica, está viciado de nulidad. La ley de autarquía del Teatro Colón establece que sólo la totalidad del directorio puede suscribir acuerdos paritarios, y el directorio está incompleto, porque los trabajadores no hemos designado a nuestro director representante. Por eso, García Caffi no puede suscribir este tipo de actas”, añadió.

Fuente: Tiempo argentino, viernes 21 de enero de 2011

martes, 4 de enero de 2011

Colón: más suspendidos


Lo dispuso la conducción del teatro, contra otros 17 trabajadores. Afirmaron que en estos términos no comenzará la Temporada 2011.


Autoridades del Ente Autárquico del Teatro Colón suspendieron a otros 17 trabajadores, a raíz del conflicto que mantienen los empleados por reclamos salariales, quienes, ante esta reacción de las autoridades del teatro, ratificaron que no iniciarán la Temporada 2011.
“La situación está más dura cada día. Con la llegada de sanciones y suspensiones los dos últimos días del año, el 30 y 31 de diciembre, iremos a una asamblea general el 16 de febrero”, dijo el delegado general adjunto de ATE - Teatro Colón, Máximo Parpagnoli, quien anunció que realizarán hoy una conferencia de prensa en el Hotel Bauen, a las 12, para informar y dar detalles del conflicto.
“Ante la nueva agresión hacia los trabajadores del Teatro Colón, perpetrada por el director del Teatro, Pedro Pablo García Caffi, al enviar en vísperas de los festejos de Año Nuevo diecisiete notificaciones más de sanciones y sumarios a los compañeros del teatro, la Junta Interna ATE - Teatro Colón y los trabajadores del Colón, expresamos nuestro más profundo repudio a la infame maniobra de este funcionario”. Varios de los trabajadores a los que les llegó la suspensión ya estaban de vacaciones. “Nos parece una provocación y una agresión desmedida, creemos que es un funcionario fuera de control. De nuestro lado, la temporada no comienza. El resto del conflicto, patrimonial, de condiciones salariales, y la causa de los bailarines, queda totalmente vigente ya que no se ha dado ningún tipo de respuesta. Le decimos al público que chequeen antes de comprar su abono”.

Tiempo Argentino, 4 de enero de 2011

jueves, 9 de diciembre de 2010

Trabajadores del Colón repudiaron las sanciones del Ejecutivo porteño


Más de 180 músicos de las orquestas Estable y Filarmónica del Teatro Colón se manifestaron hoy al mediodía en adyascencias del coliseo para repudiar las sanciones a 60 trabajadores por parte del Ejecutivo porteño.

También estuvieron presentes miembros del Ballet y el Coro del Colón, quienes a través de la Asociación de Trabadores del Estado (ATE) están reclamando el cumplimiento de un aumento del sueldo de bolsillo del 40 por ciento y la quita de las sanciones.

Según José Piazza, delegado general de los trabajadores del Teatro, un plenario de ATE Capital, Provincial y Nacional podría decidir un paro nacional en repudio de las medidas tomadas por el director del Colón, Pedro Pablo García Caffi, y el ministro de Cultura, Hernán Lombardi, con el apoyo del jefe de Gobierno, Mauricio Macri.

En conversación con Télam, Piazza estimó en alrededor de 400 los trabajadores del Colón presentes en el acto y, como anécdota, contó que muchos de los músicos actuantes tuvieron que tocar parados por la falta de sillas.

El delegado contó que los músicos "se las arreglaron" para tocar con las pocas partituras disponibles y destacó que hubo un fallo favorable en la Justicia acerca de las pésimas condiciones del piso del escenario denunciadas por miembros del Ballet, algunos lesionados.

Denunció asimismo la "desaparición" de objetos y materiales del Teatro, así como de la valiosa documentación acumulada durante un siglo -que incluía los programas de mano con invaluable información- y perdida durante la administración macrista.

El viernes pasado, García Caffi había calificado a los trabajadores del Colón que responden a ATE de "piqueteros" y dijo que la organización gremial tenía como único objetivo impedir el funcionamiento del Teatro.