viernes, 11 de febrero de 2011

Cifras para entender por qué faltan viviendas


La ejecución presupuestaria de la gestión PRO cayó de casi el 87 por ciento en 2007 a menos de 46 ciento en 2009. A fines de 2010 no llegaba al 20 por ciento. Se trata de un informe del legislador Gustavo Ruanova con datos del propio gobierno porteño.

Los cruces entre el gobierno nacional y el porteño reavivaron la polémica sobre la política habitacional en la Ciudad, de cara al Presupuesto 2011 que deberá discutirse en febrero en la Legislatura. Un informe del equipo del legislador sabbatellista Gonzalo Ruanova –al que accedió Página/12– muestra la curva descendente de la inversión en viviendas de la administración de Mauricio Macri. La ejecución presupuestaria de la gestión PRO cayó de un 86,68 por ciento en 2007, a un 67,36 en 2008, a un 45,91 en 2009. Siempre según los datos del Ministerio de Hacienda porteño, en el tercer trimestre del año pasado se había ejecutado el 18,89. A esta pendiente resbaladiza, se le suma la cesión de terrenos destinados a viviendas sociales por parte de la gestión PRO, que fue frenada por un amparo que impulsó la Coalición Cívica.
Cuando fue el conflicto por la ocupación del Parque Indoamericano, todas las miradas se centraron en el Instituto de la Vivienda de la Ciudad (IVC), que depende del macrismo. Desde el IVC discuten los propios números de la administración macrista y aseguran que la ejecución fue cercana al 70 por ciento.

Espiral descendente

El informe del equipo de Ruanova, en cambio, muestra una curva descendente de subejecución. También advierte que el porcentaje sobre el gasto total del presupuesto en vivienda viene derrumbándose desde 2006, cuando era del 3,92 por ciento. En 2007, fue del 2,91; en 2008, 2,4 por ciento y en 2009 fue del 1,49. En lo que iba de 2010, no superaba el 0,8 por ciento. “Ni siquiera tomando la evolución de la inversión en términos nominales se puede utilizar el típico argumento de la comunicación PRO de que durante el período de gestión del ingeniero se invirtió más que durante los gobiernos de Ibarra y Telerman”, concluye el informe, que señala que mientras el gasto total creció de 2007 a 2009 en un 63,1 por ciento, el de vivienda cayó un 17,9 por ciento.
En el trienio 2005-2007 se invirtió en vivienda 828 millones de pesos contra 638 millones en los tres años de Macri. La proporción de lo ejecutado viene en caída: 322 millones en 2008, 238 millones en 2009 y 77 millones en los primeros nueve meses de 2010 sobre un total de 409,5. Para empeorar la situación, el informe de Ruanova indica que de esos 77 millones, 38,5 corresponden en realidad a pago de salarios y no a inversión en nuevas viviendas. En los tres años de gestión PRO derivaron 591 millones de pesos que debían destinarse a vivienda a otras áreas. La construcción de viviendas también fue en una espiral descendente: según el informe, en 2006 se pidieron permisos para construir 1496 viviendas; en 2008 cayó a 274 viviendas, y en 2009 el IVC solicitó permisos para construir un total de... nueve viviendas.
El documento recuerda que en la Ciudad de Buenos Aires cerca de medio millón de personas tienen una situación de déficit habitacional, de las que 210 mil viven en villas y más de 30 mil en asentamientos precarios.
Desde el IVC, responden que los datos de Hacienda están desactualizados con respecto a la ejecución real: sostienen que en el tercer trimestre tenían el 30 por ciento ejecutado y que todo estaba “preparado administrativamente para la ejecución de obras a fin de año”. Aseguran que la ejecución al final de 2010 fue de entre un 67 y un 71, aunque la gestión PRO hasta ahora no lo publicó oficialmente.
En el IVC sostienen que en el año se construyeron cerca de 845 viviendas y que la mayoría estuvo a cargo de la Corporación del Sur. El informe de Ruanova, sin embargo, advierte que el ejecutado de la Corporación era de 33 millones, diez millones menos de lo que se invertía en 2006. En relación con los gastos totales, la inversión cayó del 0,53 por ciento a un magro 0,21 por ciento en 2009.

Ejecución cero

Con los números que fueron entregados hasta ahora por el gobierno de Macri, el informe señala que el gasto en propaganda de la gestión PRO fue de 119,3 millones, por lo que supera ampliamente a la cifra destinada a vivienda. Y se ejecutó en un 90 por ciento en los primeros nueve meses. “Lo que consolida la mirada sobre la ejecución presupuestaria y sobre el presupuesto de 2011 es que hay un problema grave de gestión: es una gestión cara y mala”, plantea Ruanova a Página/12. En su informe, desagrega los distintos programas de vivienda que tiene el IVC para mostrar que “la ejecución es casi nula”:
- “Colonia sola”: cero por ciento ejecutado.
- “Viviendas colectivas”: cero por ciento.
- “Mejor vivir”: 6,5 por ciento ejecutado.
- Programa de reintegración y transformación en villas: cero por ciento.
- Rehabilitación de conjuntos urbanos: 9,9 por ciento, que incluye gastos corrientes, por lo que la ejecución real es menor al 5 por ciento.
- Rehabilitación en La Boca: 0,3 por ciento, que consistió en préstamos y no en construcciones.
En el IVC responden, nuevamente, que esos programas fueron derivados a la Corporación del Sur. Y que en el caso de “Colonia sola”, donde un fallo judicial ordenaba el apuntalamiento y la refacción de unas 71 viviendas, “se ejecutó más del ciento por ciento de lo previsto”. Nuevamente, no existen números oficiales de la gestión PRO sobre esto.
Según el informe legislativo, el 60 por ciento del gasto se fue en pagar sueldos administrativos. La ejecución de créditos a familias con bajos recursos fue el otro 29,8 del dinero gastado. “Si consideramos sólo las construcciones a cargo del IVC, sobre 205 millones vigentes, se ejecutaron 1,7 millones, menos del 1 por ciento”, señala el informe. “Hay un problema que excede a Macri, pero se agudizó con su presencia, que es que la ciudad se construyó sobre una matriz de desigualdad. El problema del Indoamericano no es ni la pobreza, ni la ‘inmigración descontrolada’, esa declaración xenófoba y racista de Macri. El problema es la desigualdad”, plantea el legislador de Nuevo Encuentro.
“En la zona del Indoamericano, de cada mil pibes que nacen, trece se mueren por desnutrición infantil. De las 186 mil personas que viven en esa zona, el 23,3 por ciento está en estado de hacinamiento. El nivel de ingreso promedio de esa zona es de 914 pesos por familia. No cubre ni el nivel de indigencia”, advirtió Ruanova. “La no presencia del Estado sobre esa zona que tiene un retraso histórico en infraestructura, salud, abre un campo donde actúan los que especulan con la pobreza. El problema es que el Estado de ahí se retiró. Después volvió a los palos y a los gases lacrimógenos como quisieron entrar la Federal y la Metropolitana”, recordó Ruanova. En su informe, el legislador advierte que para 2011 el presupuesto prevé un aumento exponencial del dinero destinado a viviendas, que ascendería a 814,6 millones de pesos. “Macri, especulando con el año electoral, aumentó los presupuestos del IVC. El problema es la forma de gestionar y la forma que el jefe de Gabinete tiene de distribuir partidas. El año pasado sacó 17 millones de comedores escolares para gastar en propaganda”, recordó.

Terreno, se regala

El informe “Buenos Aires sin techo” de la comisión de Vivienda de la Legislatura, que preside Rocío Sánchez Andía, advertía sobre otra política del gobierno de Macri: en 2009 intentó enajenar 33 inmuebles del IVC, pero el proyecto fue rechazado por la oposición. A partir de allí –como advirtió el dirigente de la CC Facundo Di Filippo– fue transfiriendo los terrenos mediante resoluciones del directorio: cedieron un terreno al Banco Ciudad, que iba a ser para una cooperativa, y también mantienen la negativa a cumplir la ley que dictó la Legislatura para que en los terrenos de Casa Amarilla se hagan viviendas sociales. Página/12 publicó en su momento la respuesta del IVC al Club Boca Juniors en la que le sugerían que, a pesar de la ley, esos terrenos podrían venderse al cuadro de los amores de Macri.
Sánchez Andía presentó un amparo para evitar que se siguiera con esa política y obtuvo un fallo en el fuero contencioso administrativo: la jueza Alejandra Petrella resolvió que se detenga “cualquier acto de disposición, uso o cualquier actividad” sobre esos espacios. Su Señoría advirtió en la sentencia que se habían salteado la aprobación de la Legislatura para ceder esos terrenos.

Fuente: Pagina/12

lunes, 7 de febrero de 2011

Promesas sobre el bidet: Macri en campaña 2007

Aqui tienen las promesas de campaña de las elecciones de 2007, año en que el niño Muricio asumio la jefatura de gobierno. Los dejo para que saquen sus propias conclusiones
Por favor no hagas promesas sobre el bidet, por favor no me abras más los sobres.
Por favor, yo te prometo te escribiré, si es que para de correr.
Por favor, sigue la sombra de mi bebé, por favor, no bebas más, por favor no llorés.
Por favor yo te prometo te escribiré si es que para de llover.
Porque me tratas tan bien, me tratas tan mal si sabés que no aprendí a vivir.
A veces estoy tan bien, estoy tan down. Calambres en el alma,
cada cual tiene un trip en el bocho, difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo

lunes, 31 de enero de 2011

Demandan por $ 11 millones a los trabajadores del Colón

La presentación ya fue realizada ante la justicia. Además, piden la inhibición general de bienes por el “daño económico” causado supuestamente por el levantamiento de la Temporada.  El gobierno de Macri demanda ademas 11 millones por "daños futuros"
 
El martes, concluida la feria judicial, el gobierno porteño perseguirá con una demanda contra un grupo de trabajadores del Teatro Colón, un inédito pago en concepto de indemnización por una suma que alcanza los $ 11 millones. Es fruto de un supuesto daño económico sufrido por haber tenido que levantar la temporada 2010 ante los conflictos laborales que se sucedieron luego de la reapertura de la sala principal. A este monto sumaron otros $ 44 millones en concepto “de daños futuros y potenciales”. La causa caratulada  “Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires c/Benitez Susana Ines y Otros”, estará a cargo del juez Osvaldo Otheguy, del Juzgado porteño en lo Contencioso Administrativo y Tributario Nº 8.
Lejos de haber solucionado el conflicto en el seno de la que fuera la máxima casa de ópera de Sudamérica, el 17 de enero (tres días antes de la conferencia de prensa que diera el director general, Pedro Pablo García Caffi, para anunciar que había llegado a un acuerdo con Sutecba, uno de los gremios del teatro) el gobierno porteño inició la inusual demanda contra un grupo de trabajadores, entre los que están Maximo Parpagnoli, Susana Benitez, Pastor Mora, Carlos Fernandez, Patricia Perez, entre otros. Varios de ellos son quienes iniciaron juicios contra el Ente Autárquico Teatro Colón por el tema de la afectación del patrimonio cultural y frente al intento del director general de despedir alrededor de 400 empleados del Teatro. Algunos son además delegados de los trabajadores que representan al otro gremio –ATE Capital– mayoritario en la asamblea de trabajadores del Colón.
En esa presentación judicial, el gobierno de Mauricio Macri solicitó además que se disponga “la inhibición general de bienes –embargo– de los trabajadores del máximo coliseo”, a lo que agrega que “se ordene al personal  no interferir en el normal funcionamiento del Teatro para la Temporada 2011” que tiene previsto comenzar sus funciones al público el 29 de marzo. Todo ello, según se sostiene, con el fin primordial de  evitar el agravamiento del daño por parte del deudor y, a su vez, “custodiar el desarrollo de la temporada artística”.
 “La causa del gobierno contra sus propios trabajadores es un acto de gravedad institucional. Dado que aquí el gobierno de Macri ha omitido que el Estado no es una empresa privada, no persigue fines económicos, sino por el contrario un interés superior, que en caso se presenta en garantizar y preservar la actividad cultural. No debe omitirse que las personas demandadas se encontraban ejerciendo un derecho constitucional a huelga, conjuntamente con más de 500 personas en el marco de una asamblea. Me pregunto por qué Macri y García Caffi pretenden provocar un grave daño económico tan solo a un grupo. Creo que persiguen generar el temor sobre la totalidad de los trabajadores, a partir de la destrucción del patrimonio económico de un grupo de familias de trabajadores. ¿A quién se le puede ocurrir que un músico del Teatro Colón pueda afrontar los costos de esta demanda millonaria?”, señaló Sebastián Alanís, uno de los abogados que defienden a los trabajadores. <

jueves, 27 de enero de 2011

Los vigiladores privados marchan en contra del convenio con el PRO

El Sindicato Único de Trabajadores Custodios y Afines de la República Argentina (SUTCARA) decidió en una Asamblea Extraordinaria realizada el viernes 21 de enero emprender "un plan de lucha, ratificando el repudio a las medidas tomadas días atrás por el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires".
El viernes 25 de febrero a las 12 los trabajadores marcharán desde la sede de la Cámara Argentina de Empresas de Seguridad e Investigación (CAESI), ubicada en Montevideo 666, hasta la Legislatura Porteña.
El sindicato expresó su rechazo al convenio firmado por el Sindicato Unión del Personal de Seguridad de la República Argentina, CAESI y el gobierno de la Ciudad para que los cerca de 30.000 agentes de seguridad privada que trabajan en la Ciudad de Buenos Aires colaboren con la Policía Metropolitana..
A través de un comunicado, el gremio afirmó que "El gobierno de la Ciudad Autónoma en complicidad con la Cámara Empresarial, "olvidando" la participación del gremio, resolvió tomar decisiones autoritarias, utilizando a los trabajadores de la seguridad y otros en beneficio propio". Además, calificó a las medidas de "ilegales" y "de neto corte electoralista".

Fuente: diario Z

miércoles, 26 de enero de 2011

Velódromo municipal: basura, ruinas y varios usurpadores de lujo

Zona restringida. Prohi­bida la entrada", dice el cartel colgado del por­tón de lo que antes fue­ra un espacio público: el mítico Velódromo Municipal.
"No pueden pasar sin auto­rización escrita del gobierno de la Ciudad", le dice al cronista un guardia grandote que tiene bor­dada en la chaqueta una palabra: Mantelectric. Ésa es una empre­sa dedicada a obras de ingenie­ría que trabaja para el Gobierno porteño, presuntamente vincula­da con Mauricio Macri. Es, ade­más, uno de los usurpadores del viejo Velódromo, tomado desde hace años por "okupas" de cue­llo blanco.
El grandote de Mantelectric habla por handy con un Martín.
-Hay periodistas -le dice- quieren sacar fotos.
-Necesitan una orden escri­ta del gobierno de la Ciudad. ¿De dónde son?
-De Diario Z.
-¡Noooo, de ninguna mane­ra! Si no tienen la orden escrita no los dejes pasar...
Mientras ese diálogo se de­sarrollaba, entraban camiones de Mantelectric. Otros, de la misma empresa, estaban estacionados allí, a la vista.
El viejo Velódromo de la Ciu­dad de Buenos Aires es un col­gajo ruinoso desde hace casi 20 años. Pocos recuerdan ahora, en medio de los yuyales que cubren sus antiguas pistas, que en los años 50 y 60 miles de personas bajaban del tren en Palermo y lle­2011gaban hasta allí a pie, por Juan B. Justo, para ver las carreras cuan­do el ciclismo era deporte nacio­nal y sus principales figuras salían en la tapa de El Gráfico. El ciclis­mo en la Argentina no ha decaí­do y por primera vez consigue medallas olímpicas, pero el Veló­dromo está muerto y hasta un in­forme técnico dice que debe ser demolido porque sus fallas es­tructurales son irreversibles.
Allí se jugaron los Panameri­canos de 1951, y mucho más tar­de, en 1979, en el Velódromo se disputó el Mundial Juvenil de ci­clismo. "Los que amamos este deporte no tenemos muy en cla­ro en qué momento perdimos el Velódromo, que para noso­tros tiene un valor sentimental muy fuerte", dice Gabriel Curu­chet, presidente de la Federación y apellido histórico de los pedales argentinos.
Y no sólo de bicicletas vivió el Velódromo. En sus últimos tiem­pos de esplendor, allá por 1970, en él se hizo el primer festival de rock al estilo Woodstock en la Ar­gentina, el Buenos Aires Rock, en el cual, entre otros, tocaron Al­mendra, Manal y Moris.
En este momento, el pre­dio del Velódromo está usurpa­do. Pero no por pobrerío en bus­ca de techo, como ocurrió en el Indoamericano. En este caso, los "okupas" son, por ejemplo, el Club Universitario de Buenos Ai­res (CUBA), que tomó manu mi­litare una porción del predio para que sus socios lo usen como pla­ya de estacionamiento. Y también el gobierno de la Ciudad, que per­mite a la empresa Mantelectric, dedicada a obras de ingeniería, usar irregularmente otra parte del Velódromo. Otro sector se utiliza como depósito de autos abando­nados. También lo usa la comisa­ría 23ª de la Policía Federal, que guarda ahí coches secuestrados.
Recuperación que no fue
Los Panamericanos de 1951 inauguraron el Velódromo. Trans­curría la primera presidencia de Juan D. Perón. Se lo había cons­truido según los parámetros más novedosos de la época, y los en­tendidos elogiban la precisión mi­limétrica que se había dado al declive de las pistas, un detalle importantísimo para los ciclistas. Sus dos tribunas impactantes te­nían capacidad para 15 mil espec­tadores. En esos Panamericanos, dicho sea al pasar, los ciclistas ar­gentinos arrasaron: consiguieron 152 medallas, una marca que no se repitió.
En 1997, el gobierno de la Ciu­dad, encabezado por Fernando de la Rúa, recuperó el Velódromo de una concesión irregular, que lo había dejado en el abandono. En verdad, decir que lo "recupe­ró" es una exageración. Porque como si no supiera qué hacer con él, lo dejó tan abandonado como lo encontró.
Diez años después, un informe técnico del Centro Argentino de Ingenieros indicó que el Velódromo debe ser demolido: su permanencia, dice esa institución, es un riesgo para la seguridad, sus fallas estructura­les son insalvables e intentar repa­rar un edificio tan deteriorado sal­dría más caro que construir uno nuevo.
Desde que asumió, el gobier­no de Macri elaboró varios proyectos para el lugar. Uno era de­moler el Velódromo y construir ahí un polideportivo. Otra idea, más prosaica, fue convertirlo en una enorme playa de estaciona­miento en medio del Parque Tres de Febrero. Por el momento, no hay ni asomo de polideportivo ni de playa de estacionamiento. Por el contrario, CUBA, Mante­lectric y el gobierno de la Ciu­dad están ahí de "okupas". Los yuyales siguen creciendo y sólo avanzan las ruinas. Por otra par­te, la suerte del Velódromo pro­dujo una interna extraña en el go­bierno de la Ciudad. La Secretaría de Deportes porteña quería re­construir el Velódromo, pero de­bió desechar la idea porque no le dieron presupuesto. Mientras tan­to, en el ministerio de Medio Am­biente duerme un proyecto para erigir un centro de deportes y es­pectáculos. Por ahora, nada. Solo el recuerdo de los memoriosos y olvido de los funcionarios.

Fuente: Diario Z

martes, 25 de enero de 2011

Macri no tributa

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, no podrá rendir tributo a las 85 víctimas del atentado a la AMIA, cuando mañana visite la entidad, debido al malestar que existe entre los familiares por, entre otros motivos, las escuchas telefónicas de las que fue víctima el dirigente Sergio Burstein. Así lo acordaron las autoridades de la DAIA con los familiares. “El mejor homenaje que Macri les puede hacer a las víctimas de la AMIA es tomar el ascensor, ir al piso que tiene que ir, bajarse e irse”, dijo Burstein.

viernes, 21 de enero de 2011

Teatro Colón: un “acuerdo” que no fue | Tiempo Argentino

El director García Caffi lo anunció en conferencia de prensa, pero los trabajadores aseguraron que no tiene validez jurídica.
El gobierno porteño presentó ayer a la prensa un supuesto acuerdo para solucionar el conflicto con los trabajadores del Teatro Colón, aunque los empleados rechazaron este documento al considerar que carece de “validez jurídica por haber sido firmado a puertas cerradas con un gremio (SUTECBA) que no tiene representación en la Asamblea de los Trabajadores del Teatro”.
El director general del máximo coliseo de la ciudad, Pedro Pablo García Caffi, presentó ayer un acuerdo al que llegó con el sindicato que agrupa a los empleados administrativos. Este gremio, que dirigen Amadeo Genta y Patricio Datarmini es, en el marco del Colón, minoritario. Por el contrario, es ATE el gremio que tiene preponderancia, y que ha rechazado la propuesta, por desconocerla.
García Caffi organizó en la tarde de ayer una conferencia de prensa junto al secretario de Recursos Humanos del gobierno porteño, Andrés Ibarra, en el microcine de la sede gubernamental. Caffi, titular del Ente Autárquico Teatro Colón, se manifestó “optimista por un acuerdo” al que, dijo, la dirección del primer coliseo había llegado con el personal para “asegurar la temporada 2011”.
Ante la insistencia del periodismo por precisiones, García Caffi cifró en 925 la cantidad de trabajadores del Colón y comparó ese número con el de quienes calificó de “puñado de activistas, que se levantan de la mesa cuando no están de acuerdo”.
“No sé por qué García Caffi garantiza la temporada cuando la mayoría de los trabajadores del teatro desconoce este supuesto acuerdo, del que no se dieron mayores detalles y al que no fuimos convocados para una mesa de diálogo”, dijo Maximo Parpagnoli, delegado de ATE dentro del teatro.
Consultado sobre la cifra que daba marco al acuerdo, García Caffi reconoció que se reduce a la “promesa de revisar escalafones de la masa laboral”, a cambio de una “paz social”.
Parpagnoli agregó que el acuerdo “carece de validez jurídica, está viciado de nulidad. La ley de autarquía del Teatro Colón establece que sólo la totalidad del directorio puede suscribir acuerdos paritarios, y el directorio está incompleto, porque los trabajadores no hemos designado a nuestro director representante. Por eso, García Caffi no puede suscribir este tipo de actas”, añadió.

Fuente: Tiempo argentino, viernes 21 de enero de 2011