viernes, 14 de octubre de 2011

Cual pulsera de Mujer Maravilla

Cada uno costó más de 1500 pesos. El ministro de Justicia justificó ante los legisladores su adquisición con el argumento de que son antibalas. También tuvo que dar cuenta por la compra de pistolas a una empresa que ya había entregado una partida defectuosa.

Las compras de relojes a más de 1500 pesos cada uno para la Policía Metropolitana y de pistolas a una empresa que ya entregó material defectuoso formaron parte del menú en la audiencia en la Legislatura a la que asistió el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro. El funcionario macrista defendió el incremento de presupuesto y sostuvo que los relojes cuestan eso porque son antibalas. Los legisladores de la oposición cuestionaron “el despilfarro de la Metropolitana”.
Casi completamente rapado, Montenegro hizo su entrada a la Comisión de Presupuesto al mediodía. “Para mí, Montenegro se mimetizó con el personal policial a cargo”, lo gastó por Twitter el legislador Diego Kravetz. El ministro no tuvo una visita complicada, si se la compara con las que le tocó pasar con la designación de Jorge “Fino” Palacios y la comisión investigadora de las escuchas ilegales. Montenegro detalló que para finales del año que viene el 40 por ciento de los agentes de la Metropolitana serán egresados de su academia y bajará el ingreso de policías de otras fuerzas. También anunció que la Metropolitana empezará a patrullar la Comuna 4 el año próximo con camionetas.
Luego de su exposición vinieron las preguntas y las críticas por los manejos presupuestarios. El legislador de Nuevo Encuentro Gonzalo Ruanova quiso saber por qué “pasamos de 38 a 50 millones para seguridad privada”. Montenegro retrucó que está cubriendo objetivos que dejó la Policía Federal. “Felicito al ministro por lograr incrementar sus recursos y ser su ministerio el quinto en importancia, con una incidencia del 6 por ciento”, ironizó Julio Raffo, de Proyecto Sur. “Representa un 4,96 por ciento”, le aclaró Montenegro. “Ha aumentado y seguirá aumentando”, avisó.
Luego llegó el turno del ibarrista Eduardo Epszteyn, quien desplegó sus dudas sobre una serie de compras de la Metropolitana. Empezó por la adquisición de 33 relojes por 59.994 pesos. “¿Para qué compran relojes por 1500 pesos cada uno?”, preguntó Epszteyn. “Son relojes especiales, antibalísticos”, le contestó Montenegro. A la discusión se sumó el macrista Alvaro González, que preside la Comisión de Presupuesto: “Son relojes como los del agente 86”, lanzó. La kirchnerista María José Lubertino aportó lo suyo entre las risas: hizo el gesto de juntar los brazos para protegerse como los brazaletes de la Mujer Maravilla.
Epszteyn volvió a la carga con otras compras: advirtió que la empresa Trompia, a la que le habían comprado las primeras 850 pistolas Beretta Px4 Storm había tenido problemas con los cargadores. Según un informe de la Auditoría que recordó Epszteyn, “el 13 de enero de 2010 el comisionado general de la Policía Metropolitana eleva una nota a la Jefatura Policial notificando la devolución de 385 cargadores sobre un total de 450, que presentaban fisuras en el lateral derecho. Conjuntamente se devuelven cuatro pistolas”. El 80 por ciento de los cargadores era defectuoso.
El mismo informe de la auditoría señala que “el precio abonado por el bien supera al primer precio de referencia en un 96 por ciento”. De 2500 pesos de referencia a 4635 pesos. Por ley, no debería superar el 5 por ciento. A pesar de esto –advirtió Epszteyn– volvieron a comprarle a Trompia este año. Esta vez, mil pistolas Beretta por 910 mil euros.
Montenegro quedó en responderle sobre éste y otros temas: los 120 mil pesos en “consultoría en materia de comunicación institucional” a la firma AR y Asociados, de Alejandra Rafuls, junto a otros dos millones ochocientos mil pesos en consultorías, una resolución que permite que la empresa Froilán-Taraborelli Automobile S.A. “promocione los beneficios en cuestión entre el personal de la fuerza” en las distintas dependencias de la Metropolitana, del inolvidable camión hidrante (ver aparte).
“La presentación del ministro Montenegro fue una vez más sumamente desprolija: no puede fundamentar un incremento del presupuesto del 90 por ciento y con un informe de Auditoría que señala las irregularidades”, indicó Epszteyn a Página/12. En tanto, el kirchnerista Francisco “Tito” Nenna estimó que “el PRO despilfarra recursos públicos en seguridad”.

Fuente: Pagina/12, viernes 14 de octubre de 2011

sábado, 1 de octubre de 2011

El PRO saca los trapitos

El proyecto del macrismo para prohibir la actividad de cuidacoches y limpiavi­drios obtuvo despacho fa­vorable en la Comisión de Justicia de la Legislatura, pese a las críticas que recibió por parte de la oposición. La iniciativa que busca modificar el ar­tículo 79 del Código Contravencio­nal fue impulsada por el PRO en 2010 y no prosperó. Fortalecido tras las elecciones, el oficialismo porteño decidió promoverlo nuevamente.
El proyecto establece multas de entre $200 y $2.000 e incluso pe­nas de arresto -de uno a cin­co días- para aquellas personas que ofrezcan cuidar automóviles. Para los limpiavidrios, la pena se­ría de hasta tres días de arresto. Para su aprobación, el proyecto re­quiere de una mayoría especial de 31 votos, por lo que el PRO debe­rá conseguir el apoyo de al menos siete legisladores de la oposición.

Por su parte, los ocho diputados de la oposición que integran la comi­sión trabajaron en un proyecto al­ternativo. Gonzalo Ruanova (Nue­vo Encuentro) consideró que "para modificar determinadas situaciones, la herramienta no es modificar el Contravencional sino poner a trabajar a las fuerzas de seguri­dad". Los legisladores proponen re­glamentar la actividad de los cuida­coches y crear un registro. Ruanova consideró que "hay gente que apa­renta cuidar autos y roba, pero tam­bién hay gente que aparenta andar en bicicleta y roba, no por eso va­mos a prohibir andar en bicicleta".
En tanto Rafael Gentili (Proyec­to Sur), dijo a Diario Z: "Antes de modificar el código hay que regu­lar la actividad: se debe contemplar la cuestión social. Hay un tema eco­nómico que hace que se recurra a esa cuestion informal y a la vez está la molestia de todos nosotros don­de se forma una estructra con con­nivencia policial que obliga y fija el pago. Tenemos que intervenir pero con la sanción que propone el PRO no se logra nada".

Fuente: Diario Z, jueves 29 de septiembre de 2011

Escándalo en la AGC: mejor no hablar de ciertas cosas

La Justicia investiga a la Agencia Gubernamental de Control por irregularidades en habilitaciones. Mientras, los empresarios denunciantes y familiares de damnificados reciben amenazas telefónicas.

Juan recibe llamadas anó­nimas a su trabajo, en las que una voz repite el nom­bre de su hija muerta. AMariana la llaman a su casa para recomendarle que se cuide y si­lencie sus denuncias. A Nazarena la amenazan con sacarle la pau­ta de su programa de radio. Y a otra persona le dejan una foto del jardín de sus hijos al lado del ca­nasto de la basura con un encar­go: silencio. Todos cometieron el mismo pecado: denunciar a fun­cionarios de la Agencia Guberna­mental de Control (AGC).
No se trata de un organismo cualquiera. La AGC fue creada por el gobierno PRO con el objetivo de mejorar el sistema de habilitacio­nes y control luego de la tragedia ocurrida en Cromañón. Sin embar­go, en los últimos dos años se con­virtió en un área sensible e investi­gada por la Justicia. El incendio de un geriátrico en Almagro, las de­nuncias de extorsión de empresarios de la noche, cinco muertos por los derrumbes de un gimnasio en Villa Urquiza y el boliche Bea­ra en Palermo y la presunta esta­fa con connivencia de empleados del gobierno porteño al marido de una vedette pusieron en la picota a una agencia sospechada, que ya tiene varios funcionarios imputados y cinco renuncias.
Pero según las experiencias recogidas por Diario Z, parece además que denunciar estos ilíci­tos conlleva un costo adicional: el de los aprietes y amenazas.
Juan Lizarraga perdió a su hija Ariana, quien murió luego de que el entrepiso del boliche Beara de Palermo se desplomara sobre ella. A una semana de la tragedia, co­menzó a recibir llamadas anóni­mas de voces que nombraban a su hija y cortaban el teléfono.
Nazarena Vélez, en cambio, denunció públicamente a funcionarios de la AGC, quienes habrían actuado en connivencia con priva­dos para habilitar el ex Cine Los Ángeles con documentación ro­bada a su esposo, el empresario Fabián Rodríguez. Unos días des­pués de la denuncia, Rodríguez recibió llamadas "intimidatorias". Esta vez, según asegura, no fue­ron anónimas, sino del diputado del PRO Avelino Tamargo.
"En un tono amistoso y jodón me decía que no hinchemos con la denuncia porque Nazarena po­día perder la pauta en su progra­ma de FM La Isla y que además yo iba a tener problemas con mi negocio particular", señaló Rodrí­guez a Diario Z.
A estas intimidaciones se suma la sufrida por Mariana Bustos, que luego de denunciar que su hogar está en peligro de derrumbe debi­do a una construcción aledaña re­cibió numerosas llamadas durante la madrugada que le valieron una protección policial. Del otro lado del teléfono escuchaba: "Queda­te tranquila, no te metas más, no sigas denunciando".
Ante esta situación, los distin­tos denunciantes y damnificados comenzaron a comunicarse en­tre ellos, compartir sus historias y preocupaciones, hasta que el viernes 23 confluyeron en un café de Palermo, junto a legisladores de distintas fuerzas, el defensor del Pueblo adjunto, Gerardo Gó­mez Coronado, y el presidente de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de La Matan­za, Pablo Pimentel.
Todos coincidieron en que los casos denunciados forman parte de la "negligencia y omisión del Gobierno de la Ciudad" en el área de habilitaciones y control.
Pero los asistentes a la reunión no son los únicos que denuncian irregularidades en el área. La dipu­tada de SI en Nuevo Encuentro y presidenta de la Comisión de De­sarrollo Económico, Delia Bisutti, remarcó que tras la presentación en la Legislatura del titular de la AGC, Javier Ibáñez, que se desligó de las denuncias de corrupción, comenzaron a llegar otros testi­monios que están siendo reco­lectados para sumarlos a la cau­sa, como el de dos dueños de un centro cultural ubicado en Belgra­no que sufrieron una excesiva de­mora de los trámites de habilita­ción y que recibieron la visita de gestores que se "vendían como poseedores de vínculos adentro de la AGCpara acelerar los trámi­tes", relataron a este diario.
El grupo de vecinos también fue recibido por el senador de Proyecto Buenos Aires Federal, Samuel Cabanchik, quien se mos­tró preocupado por lo que consi­deró como una situación "delicada y preocupante". "La idea es plan­tear la problemática que sufrimos muchos vecinos de la Ciudad y además estamos reclamando que se unifiquen las causas porque los funcionarios implicados son los mismos", aseguró Bustos.
Consultado por Diario Z, un vocero de la AGC, aclaró que Ibáñez ya dio sus explicaciones en el parlamento porteño y dijo que todo se resolverá en la Justicia. Además resaltó que hubo cam­bios en el área, para tratar de me­jorar la gestión.
COMO CROMAGNON
"Nosotros creemos que esto va a terminar siendo una megacausa de asociación ilícita segui­da de muerte porque, sin duda, la finalidad de toda esa red de co­rrupción es hacer dinero: las con­secuencias están a la vista", re­marcó Lizarraga. "La AGC cayó en la misma lógica que antes de Cromañón. Más allá de la corrup­ción, los controles no funcionan", advirtió el legislador de la Coali­ción Cívica, Sergio Abrevaya.
La intención de los vecinos tuvo su correlato en la Justicia. El juez Juan Ramos Padilla -quien venía investigando a la AGC por diversas causas- pidió a través de un oficio, el expediente del caso Beara. Se trata de la tragedia que se produjo hace un año, cuando el entrepiso del local bailable ce­dió, provocando la muerte de Le­ticia Provedo y de Ariana Lizarra­ga, la hija de Juan.
Desde entonces, la causa judi­cial tramita con pocos avances, en el juzgado a cargo de Alicia Iermini, quien tiene un pedido de juicio po­lítico por mal desempeño en la cau­sa del asesinato de Walter Bulacio.
El pedido de Ramos Padilla, busca unificar todas las causas, en la idea de que existe una red de tráfico de influencias que cobra coimas a boliches nocturnos, comerciantes y constructores para agilizar habilitaciones, para adver­tir sobre posibles inspecciones y evitar o levantar clausuras.
El juez no sólo investiga a los cinco funcionarios macristas que renunciaron o fueron echados en el último año, envueltos en escándalos y tragedias, sino que también tiene a la actual AGC en la mira. Una se­rie de escuchas telefónicas que se encuentran en plena desgrabación aportarían datos sobre la continui­dad de prácticas non santas en el sistema de control porteño.
Un dato no menor es que en el último allanamiento realizado a la AGC a fines de agos­to, además de los lega­jos de ex funcionarios, Padilla ordenó secues­trar los del titular de la AGC Javier Ibáñez y del director de Habilitacio­nes Especiales Pablo Seikuscas.
A esto se suma el procesamien­to de la ex directora de Fiscaliza­ción y Control, Vanesa Bercowski, que surgió de escuchas telefónicas en poder del juez. En ellas, según trascendió, se habría detectado un "sistema de avisos" al cual los due­ños de los boliches estarían "sus­criptos" para evitar inspecciones.
Por las causas en las que en­tiende Ramos Padilla hay también tres gestores privados imputados que habrían actuado como inter­mediarios para lograr habilitacio­nes de locales bailables.
Los ángeles de Nazarena
El impacto mediático de las de­claraciones de Nazarena Vélez tuvo su correlato en la actuación de la Justicia. El marido de Vélez, Fabián Rodríguez, empresario y confeso "ex macrista" fue víctima, según la fiscal Graciela Gils Carbó, de una maniobra que involucró a funcio­narios de la AGC, quienes facilita­ron que dos empresarios se apro­pien del emprendimiento de cine y teatro Los Ángeles, del cual Ro­dríguez era uno de sus titulares. La fiscal determinó que se había fra­guado una cesión de habilitación mediante firmas falsas. "Pidie­ron la transferencia de la habilita­ción, que fue otorgada por Martín Farrell, Pablo Seiskuscas y Mar­tín Córdoba, sin atenerse a la nor­mativa específicamente dispuesta para ese trámite", explicó la fiscal en su escrito. Ramos Padilla hizo lugar al pedido de indagatoria de los tres funcionarios, aunque aún no ha fijado las fechas.
Según explicó el empresario Ro­dríguez a Diario Z, en 2008 adqui­rió junto a su socio Rodrigo García el local del ex cine Los Án­geles, ubicado en la ave­nida Corrientes al 1700, para habilitarlo como un complejo teatral. Tiem­po después, se asoció a otros dos empresarios, Diego Noguera y Aldo Funes.
Entre diciembre de 2009 y marzo de 2010, mientras esta­ba en Villa Carlos Paz produ­ciendo espectáculos de su es­posa, según afirma Rodríguez, sus socios transfirieron la habi­litación a nombre de ellos, pero de manera fraudulenta. Cuan­do regresó a Buenos Aires, no lo dejaron ingresar en el teatro.La situación fue denunciada por Vélez en el programa de Susa­na Giménez y el escándalo explo­tó. Según Rodríguez, Tamargo lo "apretó". Meses antes había sido el propio Tamargo, quien había presentado a Rodríguez y Farrell para "ayudarlo" en el trámite de la habilitación.
Ya sin el complejo de cines, presuntamente estafado por sus ex socios, en sede judicial, el em­presario aceptó que el juez Ramos Padilla interviniera sus teléfonos y los de Nazarena. Los resultados de las escuchas resultaron intere­santes para el juez y para la fiscal Carbó: en un encuentro casual que se produjo en una heladería de la Avenida del Libertador entre Naza­rena y Samantha Farjat, la ex me­diática le comentó a la modelo que su novio, Leandro Camani, estaba pasando por la misma situación que Rodríguez. Por eso se pusieron en contacto. "Camani llamó y dijo que él no denunciaba nada en la Justicia porque `la mueve' adentro de la AGC", cuenta Rodríguez.
El novio de Farjat se jactó de ser amigo y compinche del direc­tor de Habilitaciones y Permisos, Manuel Sandberg Haedo, íntimo amigo de Farrell.
Pero el tráfico de influen­cias Leandro Camani sería aún más importante. Rodríguez de­talló que en una de las llamadas "aconsejó discontinuar con la cau­sa porque él podía solucionarla". "Camani dijo que él había conse­guido el permiso para el funciona­miento de Beara". El trámite, de hecho, estuvo a cargo de Panta­rotto, abogado del boliche. La ha­bilitación de Beara está cuestio­nada porque fue otorgada pese a recomendaciones en contrario. Las escuchas indicarían que, ade­más, hubo dinero de por medio.
Para los denunciantes, la irrup­ción del "caso Nazarena" repre­sentó la posibilidad de hacer visi­ble su reclamo. "Esperamos que la Justicia avance y unifique las cau­sas en el juzgado de Ramos Padilla, que ha hecho un trabajo interesan­te porque no se limitó a investigar cada caso en particular, sino que trata de desentrañar lo que está detrás de la actuación guberna­mental", se esperanzó el abogado de Mariana Bustos y querellante en la causa del derrumbe de Villa Urquiza, Walter Mercury.
La causa que involucra a la AGCse remonta al 17 de noviem­bre de 2009, cuando dos ancianos comieron por última vez en la clíni­ca de rehabilitación de Santa María de los Buenos Ayres. Luego murie­ron mientras otros 16 intentaban recuperarse de la intoxicación. Los alimentos estaban podridos.
El caso llegó a manos del juez Padilla, quien desplazó a las autori­dades porteñas como auxiliares de la investigación luego de ver cómo un camión de basura de la Ciu­dad retiraba objetos que podían ser elementos probatorios. Suce­día justo cuando él inspeccionaba el lugar y encontraba -entre otras bondades- medicamentos venci­dos, deficiencias en el suministro de agua y heladeras sin funcionar. Ninguna de estas anomalías había sido detectada por las dos inspec­ciones previas que había realizado en ese año la Agencia.
Tal vez eso fue lo que motivó a Ramos Padilla, a disponer que la División de Defraudaciones y Esta­fas de la Policía Federal allanara las oficinas de Habilitaciones y del Mi­nisterio de Salud porteños. Ése fue el origen de la causa cuya instruc­ción aún continúa, alimentada co­tidianamente por derrumbes evi­tables, y denuncias de pedidos de coimas e irregularidades varias a la hora de habilitar e inspeccionar.

Fuente: Diario Z, jueves 29 de septiembre de 2011
DZ/km

Repudian que la Metropolitana ocupe un espacio verde

Vecinos repudiarán la instalación de un centro de inteligencia de la policía Metropolitana en un espacio verde. Será este sábado durante un Festival Folclórico y Homenaje a Gustavo "Cuchi" Leguizamón en la plaza Salvador Allende del barrio porteño de Saavedra.
Liliana Herrero, Lorena Astudillo, Mavi Diaz, Guillermo Klein, Franco Luciani, Bruno Arias, Roxana Amed y Luciana Jury serán algunos de los animadores del Festival Folclórico y Homenaje a Gustavo "Cuchi" Leguizamón que se realizará mañana de 16 a 21 en la plaza Salvador Allende del barrio porteño de Saavedra donde los vecinos aprovecharán a expresar su reclamo contra el Gobierno de la Ciudad.

“Las cosas se mezclan de una manera maravillosa”, resumió Juan Martín Leguizamón, uno de los hijos del Cuchi, al repasar la confluencia entre el tributo al enorme artista salteño (que ayer hubiera cumplido 94 años y de quien el martes se cumplieron 11 años de su muerte) y la defensa vecinal de los espacios verdes públicos del barrio de Saavedra.

Leguizamón indicó que “organizaciones barriales y la asamblea de vecinos de Saavedra compartimos la inquietud a partir de un proyecto del macrismo para ocupar tres o cuatro plazas del corredor de la avenida Goyeneche (antes llamada Donado) hasta la avenida General Paz”.

En esa traza de unas 12 cuadras que quedó a partir del proyecto de la trunca autopista Au3, el gobierno porteño “construyó una comisaría y quiere hacer un centro de inteligencia de la Metropolitana y un polideportivo que estará a ocho cuadras del Parque Sarmiento que es enorme y está abandonado por la ciudad”, detalló.

Como respuesta a este avance sobre los espacios verdes, los vecinos organizados le están dando nombre a las plazas de la zona: Juana Azurduy, Damián García (un vecino que murió en un hecho de violencia en el fútbol), Edmundo Rivero, Carpani-Berni, Rabino Meyer, “Cuchi” Leguizamón y Salvador Allende (sita en Goyeneche y Tamborini) donde mañana se realizará la celebración en torno al pianista y compositor.

“La gente del barrio sostiene ciertas posturas frente a la vida y `Cuchi` también ha tenido este tipo de compromisos e ideas. Así que armar esta jornada es una manera de apreciarlo más integralmente y no solamente como músico y le da un enorme plus a esta fiesta”, señaló Leguizamón.

En el Festival actuarán Liliana Herrero, Cuartoelemento, Lorena Astudillo, Mavi Diaz y las Folkies, Guillermo Klein, Franco Luciani, Bruno Arias, Negros de Miércoles, Roxana Amed, Luciana Jury, Luis Leguizamón, José Piazza (de la Filarmónica del Colón), Diego León & Upiti i´Llama, Lucrecia Longarini, Rocío Palazzo y Fabián Sauma, Palo Blanco y Leonardo Andersen-Aníbal Domínguez-Marina Lupi, entre otros.

“Todos estos artistas vienen por amor al `Cuchi` y nadie cobra un peso, pero además a mi viejo nada le hubiera gustado más que esta movilización generada por gente del barrio”, arriesgó acerca del encuentro apoyado por la Secretaría de Cultura de la Nación y la Asociación Civil Sembrar Conciencia.

Fuente: El argentino, Sabado 1 de octubre de 2011

sábado, 17 de septiembre de 2011

Macri ya tiene $ 1.190 millones extra para subas de precios

Aunque la ley demoró ayer en el orden del día por largos debates sobre otras normas, el PRO consiguió otra vez con velocidad inusual los votos necesarios para aprobar una ampliación del Presupuesto por $ 1.190 millones. Es parte de la nueva política porteña, llevada al recinto, tras la reelección de Mauricio Macri y el efecto de las primarias que sacó de la carrera a varios bloques. Así, el PRO conformó una mayoría automática, que inclusive supera el mínimo necesario para el quórum de 31, y alcanza 34, con diez diputados más que los propios del oficialismo porteño. Curiosamente, dentro de ese lote, estuvo, cuando se aprobó el endeudamiento por u$s 500 millones, el socialista Julián DAn, que reporta a Roy Cortina, candidato a diputado nacional en las listas de Hermes Binner. Una rareza.

Ayer, el macrismo logró más que eso -46 votos a favor- para aprobar la ampliación del Presupuesto luego de un año legislativo donde la oposición fue más que áspera con el PRO, al punto de retrasar la sanción del Presupuesto 2011. Otra vez, como en la sesión anterior, el titular de la Comisión de Presupuesto, Álvaro González, presentó a Carina Spalla, la mujer del ministro de Hacienda, Néstor Grindetti, como miembro informante del PRO, quien leyó el proyecto.
La diputada explicó la pauta de inflación utilizada del 8%, y que «la realidad económica superó la expectativa» en ese sentido y en cuanto al crecimiento estimado.

Spalla habló de una superación en 1.200 millones de la recaudación sobre lo estimado, pero que también sobre lo proyectado hay variaciones en los costos de servicios y aumentos salariales.

Del total solicitado por Grindetti, se destinarán $ 207 millones para volcar a los compromisos de aumentos de sueldos a los empleados municipales. Spalla indicó que en Educación se tiene que cubrir el aumento de la leche, del transporte escolar, de las viandas y los mayores costos de las obras en ejecución.
La «redeterminación de precios» se aplicará en todos los ministerios, pero especialmente se llevará buena parte de la ampliación el aumento del costo de los contratos de recolección de residuos en el área de Espacio Público.

Rubros

Del total, unos $ 600 millones extra se recaudaron por concepto de Ingresos Brutos, mientras por un mayor patentamiento de vehículos 0 km, otros $ 157 millones y $ 20 millones de previsión anual de las contribuciones inmobiliarias, $ 150 millones por la implementación del plan de pagos, $ 154 por incremento de la recaudación en el rubro Sellos y $ 190 millones en concepto de Coparticipación Federal de Impuestos, por un reajuste producto del «buen rendimiento de la recaudación nacional», de acuerdo con el proyecto. Para este año, Macri ya tiene más de $ 27.000 millones.

El bloque Proyecto Sur (Solanas) votó en contra, pero se sumaron algunos peronistas y adherentes de Elisa Carrió a la votación.
El macrismo sumó ayer el proyecto de ampliación del Presupuesto a la lista de despachos que cobraron rapidez en las elecciones en menos de un mes, desde que se reactivó la Legislatura porteña, luego de las primarias del 14 de agosto pasado, con el efecto que le viene provocando a su favor el resultado de los comicios locales al PRO.

El viento a favor anima al oficialismo porteño a intentar también incorporar el aumento de las tasas inmobiliarias que se cobran como Alumbrado Barrido y Limpieza en el proyecto de Presupuesto 2012 que el Ejecutivo local enviará en dos semanas a la Legislatura.

Fuente: Ambito financiero, sabado 17 de septiembre de 2011

Los estudiantes, en la mira de Macri

El jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, continúa con su plan de desarticular la lucha de los estudiantes secundarios. Luego de ratificar su intención de instalar cámaras de seguridad en escuelas públicas, pese a la negativa de la Justicia, ahora firmó un decreto que busca regular el funcionamiento de los centros de estudiantes de la ciudad y limitar los espacios de reclamo y participación.
Se trata del decreto reglamentario de la Ley 135, aprobada por la Legislatura porteña en 1998 que “autoriza la constitución de centros de estudiantes en los establecimientos de enseñanza media de nivel secundario y/o terciarios”. La norma 330/011 fue firmada el 16 de junio pasado, en el medio de reclamos y tomas estudiantiles por obras edilicias prometidas. Establece plazos para la conformación de los centros (deben efectuarse antes del 15 de abril de cada año) e intenta limitar la participación a la hora de sentarse a negociar con el Ministerio de Educación porteño. Luego de realizarse las elecciones, los presidentes de los centros de estudiantes de cada una de las 15 comunas se deberán reunir en una asamblea y elegir por mayoría simple a un representante. Estos 15 referentes estarán habilitados a llevar los reclamos a la cartera educativa.
Este proceso de selección, según el decreto, deberá realizarse dentro de los 30 días de conformados los centros de estudiantes y el Ministerio porteño podrá “designar un veedor a simple petición de un centro o cualquier autoridad local” y dispondrá del lugar para la realización de la asamblea.
Los centros de estudiantes salieron a rechazar este decreto por considerar que busca “burocratizar y controlar” el funcionamiento de los espacios de participación. Hoy, también se movilizarán contra esta avanzada del gobierno porteño y en reclamo de los planes de obra incumplidas.

Fuente: Pagina/12, sabado 17 de septiembre de 2011

La Corte puso en un aprieto a Vidal

Fue durante la audiencia pública convocada por el tribunal para tratar el caso de una mujer boliviana y su hijo que viven en condiciones precarias. La ministra del PRO y vicejefa de gobierno electa reivindicó la oferta social porteña.

La ministra de Desarrollo Social y vicejefa de gobierno porteño electa María Eugenia Vidal defendió los planes sociales con que cuenta la Capital Federal para atender a personas en situación de calle. Y, en el escenario que le brindó la Corte Suprema, una audiencia pública para tratar el caso de una ciudadana boliviana con un hijo discapacitado que hubiera caído en el desamparo de no ser por medidas cautelares judiciales, se quejó de que el gobierno nacional no le transfiere los fondos para llevar adelante un completo plan de construcción de viviendas para cubrir el déficit de 50 mil unidades que reconoció.
La solidez y claridad de su exposición chocó con las limitaciones de la realidad. Ante las profundas preguntas de la vicepresidenta de la Corte, Elena Highton de Nolasco, y del ministro Juan Carlos Maqueda, Vidal admitió que son pocas las soluciones habitacionales permanentes. Y ante ese escenario, los lugares temporales en los que los indigentes pueden dormir, vivir y transcurrir sus días son la mejor herramienta que puede ofrecer la administración porteña. Los planes sociales –traducidos en subsidios– tienen una duración máxima de diez meses, transcurridos los cuales el beneficiario sólo tiene como alternativa para seguir cobrándolos obtener una medida cautelar de la justicia en lo Contencioso Administrativo y Tributario local.
“¿Ustedes no actúan sobre la gente más pobre si no es con orden judicial?”, preguntó Highton. La ministra Vidal explicó las limitaciones legales que debe respetar, destacó la preocupación de su gobierno por la situación de pobreza extrema y desamparo, defendió la función social de “paradores, refugios y hogares” que alternativamente brindan asistencia y cobijo a unas 1300 personas. Pero la jueza de la Corte no pareció conformarse: “Si no hay juicio no hay nada más allá de los diez meses.”
El gobierno porteño y la Defensoría General fueron convocadas por la Corte para tratar la situación de la ciudadana boliviana Sonia Yolanda Quisberth Castro, madre de Jorge, un niño nacido el 28 de junio de 2005 con un retraso mental “grave” y problemas “auditivos y visuales”. En 2006 quedó en real situación de calle, viviendo en la intersección de las calles Pichincha y Brasil. Cuando vencieron los términos de los subsidios del estado porteño recurrió a la justicia. Hoy percibe gracias a medidas cautelares 1700 pesos, 833 por la incapacidad del menor y otros 450 por la extensión de un plan asistencial.
Esa fue la parte de la historia que contó Vidal. Pero el defensor oficial ante la Corte Julián Langevín precisó dónde y cómo viven madre e hijo: “Una habitación de un hotel familiar (en el Bajo Flores), un lugar de tres por tres metros que no tiene ventanas (es decir que carece de luz solar), que no tiene un lugar de juegos porque no se les permite a los menores jugar en los pasillos. Se accede a un primer piso por escalera, lo cual es una situación no recomendable para un chico en esta condición. La habitación tiene una sola cama matrimonial en donde pernoctan ambos.”
La mujer –dijo Vidal– tiene un crédito otorgado por 165 mil pesos, que no tomó porque no presentó la propiedad que compraría con ese dinero. Pero entre Highton de Nolasco, Maqueda y el presidente de la Corte, Ricardo Lorenzetti, desentrañaron que para acceder al préstamo (en este y en cualquier caso) es necesario un sueldo mínimo de 2000 pesos.
Vidal reivindicó que Buenos Aires tiene la “oferta social más amplia” e incluso destacó que en materia habitacional no hay planes similares ni a nivel nacional, ni en ninguna provincia. Y contrapuso en ese escenario que de un presupuesto anual de 800 millones de pesos para la construcción de viviendas, la mayor parte deben ser entregados por el gobierno nacional, que “no ha cumplido en los últimos cinco años”


Fuente: Tiempo Argentino, viernes 16 de septiembre de 2011